14 AÑOS… mi historia vivida junto al Enano (mi Negro)…

El tiempo va pasando y no va dando vuelta atrás, mas solo va dejando la huella de lo vivido en el camino de nuestras vidas. Recuerdo como si hubiese sido ayer en aquel 1995 cuando te conocí 14 años atrás. Eras el alumno nuevo en primero básico sección B de tan glorioso colegio como lo es nuestro querido y amado Liceo Guatemala. Tantas fueron las anécdotas que pude vivir junto a vos, alegrías, tristezas, etc., que me extendería demasiado para contarles a los lectores la calidad de persona que fuiste con todos quienes te conocimos, desde el colegio, la universidad, hasta en el trabajo. Fuimos estudiantes del Liceo Guatemala, estudiamos Ingeniería Industrial en la Universidad Rafael Landívar, trabajamos juntos en Tapametal, éramos fanáticos del fútbol tanto así que le íbamos a los mismos equipos (a los Rojos del Municipal, al Barcelona de España, al Boca Juniors de Argentina, a la selección de Argentina y a la de Italia, solo en el fútbol italiano no coincidimos porque vos le ibas a la Juventus y yo a la Roma) vivimos en la zona 5 (los de la five!!!) y encima de todo cumplíamos años en el mismo mes, en Septiembre…

Cómo olvidar nuestras anécdotas en el colegio (1995-1999)…

Aquel 1995 en primero básico cuando te conocí. Solíamos llegar temprano al colegio e ir a comprar nuestras famosas manías preparadas con bastante limón, pepitoria, chile cobanero y sal, que al comerlas no aguantábamos después la boca del ardor que provocaba y nos bajamos de un trago nuestros pachones con agua o fresco. Ese fue nuestro primer año en la Banda de Guerra del colegio, que para cualquier patojo que pasaba de la primaria para la secundaria era una ilusión de pertenecer a ella, en ese entonces vos ingresaste al pelotón de Cornetas y yo al pelotón de Redoblantes…

Aquel 1996 en segundo básico, cuando comenzaste tu época de “cucurucho” junto a varios de nosotros (habíamos algunos otros que ya cargábamos desde pequeños). Ese año conseguimos por primera vez el turno que se le daba al colegio para cargar a la Consagrada Imagen de Jesús del Consuelo de la Iglesia de la Recolección el Sábado anterior a Domingo de Ramos, o tradicionalmente llamado Sábado del Consuelo. Solíamos llegar temprano para colaborar junto al resto de compañeros de otros grados para elaborar la tradicional alfombra sobre la calle que nos correspondía cargar. Esa vez regresamos con los hombros marcados e hinchados del peso del anda. Tres días después, Martes Santo, ingresamos a los Caballeros del Señor Sepultado del Templo de Santo Domingo que por 6 años consecutivos pertenecimos a este grupo de esa Hermandad; por cierto, mi tía Lulu fue quien te hizo tu túnica negra. Este año me compraron el juego de FIFA 96 para Super Nintendo (era la sensación del momento) y jugábamos durante horas y solía darles a todos unas pijaseadas y no había nadie que me ganara; ese juego cuando uno anotaba un gol, le apachaba un botón (X o Y, no me recuerdo) y el narrador decía: It’s a goal!!!, y para fastidiarles y colmarles la paciencia lo apachaba consecutivamente a modo que el narrador dijera: It’s a, It’s a, It’s a, It’s a goal!!!… jajaja, que buenísimo…

Aquel 1997 en tercero básico, cuando solías pintarme las reglas con corrector Liquid Paper, echarme goma o tirarme los famosos “huevos de araña” (papelitos diminutos echos una pelotita) en el pelo, hacer guerras con pelotas de papel de un lado a otro dentro del aula. También nos turnábamos para robarle los panes con ensalada de pollo que le ponían a Sergio Díaz para la refacción que eran buenísimos. Ese mismo año nos agarró por ir a celebrar los cumpleaños de los cuates a Metrobowl en donde despilfarrábamos el dinero jugando boliche o en las maquinitas de videojuegos. También ingresamos al IGA para estudiar inglés pero solo asistimos un año y nos salimos porque ya estábamos cabrones para hablarlo y escribirlo (de donde pizados… por huevones no seguimos yendo)…

Aquel 1998 en cuarto bachillerato, cuando comenzamos nuestro Servicio Social en el acilo de ancianos San Vicente de Paul que teníamos que completar 100 horas de servicio; nos quedaba cerquísima a todos. Tenías la costumbre de “aromatizar” el aula con esos hediondos pedos que te echabas, y para colmo vos te sentabas en el escritorio detrás del mío; bueno, aunque en ocasiones nos declarábamos la guerra, jajaja… También cuando me pegaste un chicle en la cabeza y yo tenía el pelo demasiado corto y me tuvieron que cortar y dejarme un hoyo en la cabeza, ya te pijaseaba te lo juro. Nuestras largas noches escuchando nuestras canciones favoritas de heavy metal de los 80’s a todo volumen; también le dimos inicio a nuestras primeras fugadas a la Antigua. No se me olvida cuando te echaste el vidrio de quinto bachillerato sección A que era la sección de Don Arsenio por querer llevártelas de Alessandro Del Piero… jajaja

Aquel 1999 en quinto bachillerato, nuestro último año en el colegio. Los chamuscas de los viernes no podían faltar y no digamos los famosos shucos del Chino enfrente del colegio, eso si nunca nos falto en toda la secundaria. Nuestra última kermés, nuestro último “mosh” con la rola de la promo (Smells like teen spirit de Nirvana), nuestro último año en nuestra Gloriosa Banda de Guerra que nos despedimos de ella aquel 15 de Septiembre con lágrimas entre los ojos después de entonar el Himno del Liceo Guatemala (aaahhh… que buenos momentos). Vos estabas que nos pijaseabas a mi y al Edder cuando llegamos a tu casa para que nos explicaras todo para estudiar para el temario una semana antes del examen ya que hasta ese momento no habíamos estudiado ni mierda (Cómo ganamos?… sigo sin explicármelo) Cómo olvidarnos de nuestro último año del colegio después de haber compartido tantas cosas años atrás? Era el año decisivo, el año de separación de todos nuestros amigos, cada quien debía definir su futuro y la carrera a seguir en las distintas universidades del país. Já, tampoco cómo olvidar la forma en que celebramos nuestro triunfo después de la graduación, jejeje…

Ambos entramos a estudiar Ingeniería Industrial en la Universidad Rafael Landívar. Ya nuestras vidas en la U ya fueron un poco distintas (2000-2005) ya que yo en un principio dejé un curso que me atrasó y vos seguiste en limpio hasta que en el último año de cierre nos volvimos a topar. El inicio de la U fue lo máximo ya que después de recibir clases los viernes nos íbamos a echar las chelas (Gallo por supuesto) al famoso Reducto o en su defecto a la Jacaranda. Los trabajos de la U los hacíamos en grupo y como siempre hacíamos el ajustón para comprar pizza (siempre buscábamos las ofertas de 2×1), en ese entonces acababa de entrar una nueva pizza, Papa John´s, en la que nos daban 4 pizzas y pagábamos 2, como éramos de buen diente nos volábamos 2 cada uno, eso si, casi que matando a quien se nos pusiera enfrente de un botononazo de la camisa, jajaja… Como bien dicen: el que peca y reza empata. A finales del 2001, después de tantos intentos fallidos de Sergio Díaz de convencerme de que ingresara a la Asociación de Cargadores de la Consagrada Imagen de Jesús de Candelaria, al fin le accedí y fue que te dije que ingresáramos. En esa oportunidad logramos experimentar qué es lo que siente estar echando punta por mas de 17 horas el Jueves Santo durante el recorrido de Jesús de Candelaria. Hicimos buenos amigos dentro de la asociación, al igual que pudimos hacer amigos de otras hermandades de otras iglesias entre ellos, amigos Recoletos y Dominicos. Mas o menos a mediados, casi finales, de la carrera universitaria nos distanciamos un poco pero eso no quitó que nuestra amistad siguiera adelante, tanto así que tuve la oportunidad de conocer a tu bebita (Kelly) quien es una persona excelente, mejor chava no te pudiste haber conseguido mano. Te hizo huevos hasta el final, en las buenas y en las malas.

A principios del 2005, yo me encontraba sin chance y me comunicaste que había una plaza vacante en Tapametal. Gracias a tu apoyo pues gracias a Dios tuve la oportunidad (a parte de ser tu amigo del colegio y de la universidad) también de ser tu compañero de trabajo. Ese mismo año, a finales, me comentaste de la enfermedad que padeciste. No me lo creía, quería que fuera una ilusión. Sin embargo nunca perdí las esperanzas que te mejoraras. El resto de la historia ya ustedes se la saben.

Al igual que a muchos, me afectó mucho la situación por la que el Enano estaba pasando. Yo tuve la oportunidad de ver cómo luchaba día a día por querer amanecer un día mas, por querer cumplir todos sus sueños y hacerlos realidad como toda persona. Era increíble las fuerzas que sacaba para luchar (a pesar de tener un cuerpo muy débil debido a las quimioterapias) y no darse por vencido. El Enano tenía muchas virtudes, entre ellas: ser un luchador, un emprendedor, ser un líder nato sin llegar a vanagloriarse de sus triunfos, mas bien, siempre mantuvo su postura humilde, sencilla y noble que lo caracterizaba.

Yo quería que este Jueves Santo pasado cargaras mi turno enfrente de Catedral (ya hace ratos que no cargabas), sin embargo el cansancio y debilidad de tu cuerpo no te lo permitieron. Pero eso no fue impedimento para que fueras a ver la procesión de Jesús de Candelaria, allí estuviste Enano junto a tu mama Flory y Kelly, te juro que mi corazón brincó de alegría al verte. Te preocupaste por llevarnos agua para saciar la sed del cansancio que llevábamos para ese momento. Como algo que nos enseñaste fue que nunca fuiste egoísta, esa agua que nos llevaste la compartí con el resto de compañeros que iban conmigo (no saben cuanto me reconfortó ese gesto del Enano). Lloré cuando cargué como no tenés idea, le pedí mucho a Dios y a Jesús de Candelaria para que te recuperaras y que tu esfuerzo y lucha ante la enfermedad fuera recompensados, sin embargo no se dio como nosotros queríamos, mas bien, fue la que Dios Nuestro Señor quiso. Vos mas que nadie sabías que soy cucurucho desde niño, he visto muchas salidas de procesiones, he cargado turnos extraordinarios o comisiones de honor que me han costado bastante pisto y que han sido muy emotivos esos momentos, pero ninguna salida se va a comparar con lo que sentí en el momento en que te vi salir de la capilla en tu misa de cuerpo presente, ni ningún turno se va a comparar con lo que sentí al momento de llevarte en hombros hacia tu nicho de descanso eterno. Dios te necesitaba allá en el cielo junto al resto de sus ángeles para los planes que te tiene allá en el cielo, mientras tanto, tu misión acá en la tierra ya la cumpliste.

Ya no mas quimios, ya no mas náuseas, ya no mas dolores, ya no mas angustias, ya no mas sufrimiento. Al igual que muchos, te voy a extrañar. Voy a extrañar tu sonrisa, voy a extrañar nuestras conversaciones, voy a extrañar tus bromas, voy a extrañar tu compañía, voy a extrañar tus puteadas, voy a extrañar muchísimas cosas de vos. Yo sé que ya no te voy a escuchar, yo sé que ya no te voy a ver, yo sé que ya no vamos lograr realizar en este mundo las metas y sueños que nos habíamos propuesto. Sin embargo te mantengo vivo en mis recuerdos. Le doy infinitas gracias a Dios por haberte conocido mi Negro (así le decía yo de cariño), yo se que al igual así como se pasaron 14 años desde que te conocí, no dudo que así se pase de nuevo el tiempo para poder vernos de nuevo. Me queda la satisfacción de que cada momento que viví junto a vos la pasamos siempre de awebo, nunca nos peleamos, y si nos disgustamos al rato ya andábamos como que si nada. Yo se que de ahora en adelante, como lo escribió Chejo Rodríguez, cada Jueves Santo (mientras Dios nos lo permita) allí por el Parque Colón cuando vayamos mas que cansados del largo recorrido de la procesión, vos estarás con nosotros siempre cuidándonos espiritualmente saciando nuestra sed con agua bendita hasta llegar a la iglesia.

No te digo un adiós, sino que un hasta pronto mi amigo… Como diría el negrito de la película Gladiador (no me recuerdo de su nombre en la película): We’ll meet you soon, but not yet…

Amigos por siempre,

Alex (el Gordix)

espyder
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Que exquisito seguir leyendo muestras tan de afecto y amor, como las que amigos y demas personas allegadas al “Enano” han posteado en el Tayuyo. La verdad y vuelvo a decir, aquel sin conocerlo físicamente, derrochaba dotes de una excelente persona y lo poco (o mucho) que lo leí y así como me leyó también, me atrevería a decir que había sentido común. Yo soy devoto de “Cristo Rey” y cargué también varios años (también fuí navetero). En fin, dejé de cargar cuando por primera y ultima vez cargué un turno un viernes santo en el cortejo del Señor Sepultado… Read more »
Sergio Rodriguez
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Alex… papaito… vos no sabes cuanto le agradeceré a Dios por haberles conocido a todos ustedes, en aquella pequeña aldea que se llama San Bartolomé Becerra…

Hoy si me desarmaste con todo lo que leí… hoy si mano…

Alex
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Cómo olvidar ese día Chejito? Recuerdo que nos fuimos a quedar a “dormir a la calle” (porque prácticamente no dormimos nada por andar fregando la pita) para conseguir el turno de Catedral para cargar a Jesús de San Bartolo… Había un frío de la chingada y para que no calara armamos el “campeonato interhermandades” de futbol (con pelota de plástico y las porterías un par de piedras) a un costado de la Iglesia contando con la participación de integrantes de asociaciones y hermandades como la Reco, el Calvario, Candelaria, Sto. Domingo, que tuvo que ser suspendido porque se trabó la… Read more »
Alex
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Pues en hora buena Espyder, nunca es tarde para comenzar de nuevo. Ojalá que podás regresar a las filas de Cristo Rey el próximo Jueves Santo 2009… Ya sabés que cualquier onda con mucho gusto me podés contactar…
Saludos,
Alex

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[…] post que publicaron (y del cual pusieron una versión electrónica en su website) fue el titulado: 14 AÑOS… mi historia vivida junto al Enano (mi Negro)… escrito por Alex (¡Enhorabuena, […]

Alejandra
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Son vivencias como para escribir un libro. Dios te bendiga por esas palabras tan especiales y vivenciales, soy guatemalteca, por trabajo ahora vivo en Honduras, es tan refrescante leer comentarios como estos con nuestra forma caracteristica de expresarnos, y sentirse tan identificado con alguien sin conocerlo…asi somos los chapines!!! Y adelante que paginas asi valen la pena.

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